Sábelo el Rey; lo llama, y al momento Le manda dé lecciones a un jumento; Pero bien entendido Que sería, cumpliendo lo ofrecido, Ricamente premiado; Mas cuando no, que moriría ahorcado.
Ya lo veo: A mis tristes parientes, Qué digo!
Pónese a discurrir y determina una fácil idea y peregrina: -Vaya, le dice, y busque su comadre, y que el hecho le cuadre o no le cuadre, la cuarta carambola hágale al punto, y por esta y las otras de por junto con mucha devoción.
El grave peso, la carrera larga Causaron al Borrico tal fatiga, Que la necesidad misma le obliga A dar en tierra.Utrum si se podía o no en conciencia Comer el asador.Eres sabia, y en suma Este bien de la ciencia no perece.Entre mil producciones, Hijas de su cultivo, Veía calabazas, Melones por los suelos esparcidos.Respondió el Cazador; pues no, señora; Muere, y paga la pena de traidora.» La Perdiz fue bien muerta; no es dudable.Señor mayoral, es éste buen gobierno?» En esto mira al enramado cuerno Del triste Ciervo; grita, acuden todos Contra el pobre animal de varios modos, Y a la rústica usanza Se celebró la fiesta de matanza.En cierta jerigonza, Con extranjero tono Les hizo un gran detalle De lo más remarcable a los curiosos.Las liebres y las ranas.Yo, la más infeliz de los nacidos, Cómo no moriré desesperada, Si me han robado el hijo, ay desdichada!» «Hola!«No seas bobo, el Asno le decía; Espera a que nuestro amo se despierte, Y será de esta suerte El hambre más, mejor la compañía.» Desde el bosque entre tanto sale un lobo: Pide el Asno favor al compañero; En lugar de ladrar, el marrullero.Tú puedes responder, o que lo diga Esa pintada fiera despreciable.Ellos me aseguraban de concierto Que por el mundo todo No reinan los humanos de otro modo, Tú lo sabrás mejor; dime, y es cierto?» Fábula XI muerte Pensaba en elegir la reina Muerte Un ministro de Estado: Le quería de suerte Que hiciese floreciente.«Vengan, dice, los lobos y los osos, Si son tan poderosos, Y en el circo verán con qué donaire Los haré que volteen por el aire.Fábula xxii.El jabalí y la zorra Sus horribles colmillos aguzaba Un Jabalí en el tronco de una encina.
El asno y el caballo.




Los animales con peste. .El león vencido por el hombre. .Concluye el Perro, Camarada, El ladrón es usted, según se explica» El estuche molar al punto aplica Al mísero Raposo, Para que así escarmiente el cosquilloso, Que de las fabuliilas se resiente.El dolor ni los ayes es seguro Que no remediarán el mal futuro.Entre los graves puntos que trataron, A propuesta de un docto presidente, Como resolución la más urgente Tomaron la que sigue: «Pues que al mundo Estamos dando ejemplo sin segundo, El más vil y grosero En andar hacia atrás como el soguero; Siendo cierto también.El Borrico entretanto aprovechado Descansa y pace; mas el Perro, hambriento, «Bájate, le decía, buen jumento; Pillaré de la alforja algún bocado.» El Asno se le aparta como en chanza; El Perro sigue al lado del Borrico, Levantando las manos y el hocico, Como perro.Todos conocen incurable el daño; Ninguno al Rey propone el desengaño; Cada cual sus remedios le procura, Como si la vejez tuviese cura.Os detiene el ocio y el regalo?Otra dentro de un pastel Enterró su golosina.Al peso de las flores Se inclinaban los ramos, Como para ofrecerse Al huésped solitario.

La cigarra y la hormiga. .
El joven filósofo y sus compañeros Un joven, educado Con el mayor cuidado Por un viejo Filósofo profundo, Salió por fin a visitar el mundo.