De modo que le escribo hoy por última vez y me someto de nuevo a lo inevitable, y usted debe hacer lo mismo.
El concepto era sencillo.
Esto era algo cuanto gana una cajera de soriana que Einstein consideraba que podría medirse fotografiando estrellas cuya luz pasara cerca del Sol, y determinando si parecía haber un minúsculo desplazamiento en su posición en comparación con el caso de que su luz no pasara cerca del Sol.Hay ya signos inconfundibles de que en Norteamérica se ha incrementado el antisemitismo.Carl Seelig, un amigo de la familia que vivía cerca, le visitaba con frecuencia, enviando informes regularmente a Einstein.Se creía que la gravedad era una fuerza que ejercían las masas unas sobre otras de una manera bastante misteriosa a través del espacio vacío.Ellos son mis amigos!Además, el marco alemán estaba empezando a desplomarse, pero el Nobel se pagaría en la estable moneda sueca.Ciertos datos posteriores indujeron a su revisión, corrigiendo la cifra a unos 0,85 segundos de arco.Se llamaba Max Talmud (más tarde, cuando emigró a Estados Unidos, cambió su apellido por Talmey) y sus visitas comenzaron cuando él tenía veintiún años y Einstein diez.Durante las caminatas, Curie desafiaba a Einstein a que les dijera el nombre de todos los picos.El capítulo se basa tanto en su trabajo como en el de John Stachel, todos los cuales aparecen enumerados en la bibliografía.1106 Después de años y años en que sus amigos conservadores lo calificaron de ingenuo, ahora eran sus amigos de izquierdas quienes consideraban poco firme su comprensión de la política: «Einstein, un genio en su ámbito científico, es débil, indeciso e incoherente fuera.Si una persona cae libremente, no sentirá su propio peso».«Era uno de los mejores juguetes que tenía entonces, y además funcionaba recordaría todavía Hans Albert de adulto.«Procuraré que no tenga ninguna molestia más por mi parte le dijo Einstein a Besso.En su posterior avalancha de correspondencia con Schrödinger, Einstein empezó a conspirar con él sobre el modo de echar por tierra la mecánica cuántica.
Greene, Brian, The Elegant Universe: Superstrings, Hidden Dimensions, and the Quest for the Ultimate Theory, Norton, Nueva York, 1999 hay trad.
Wheeler le manifestó su decepción, y Einstein suavizó un poco su argumento: «Evidentemente puedo estar equivocado le dijo despacio y en tono divertido; tras una pausa, añadió: Pero quizá me he ganado el derecho a cometer mis errores».




Su vida fue una continua búsqueda de teorías unificadoras.Y lo mismo cabe decir de sus rechazos a Bohr y a Heisenberg.Pero Einstein seguía resistiéndose a ella, y seguía ideando nuevas formas de demostrar que las incertidumbres inherentes a las interpretaciones formuladas por Niels Bohr, Werner Heisenberg, Max Born y otros significaban meramente que en su explicación de la «realidad» faltaba algo.Elsa hizo galletas, y cuando la conversación se centró en los líderes políticos judíos, señaló: «No creo que en este país haya antisemitismo».Esto era algo que la teoría ondulatoria de la luz no explicaba.Stone, físico teórico especializado en la materia condensada, está escribiendo un libro sobre las aportaciones de Einstein a la mecánica cuántica y el verdadero alcance que estas tuvieron pese al posterior rechazo de la teoría por parte de Einstein.No es de extrañar, pues, que cayera presa de Georg Nicolai, quien había colaborado con Einstein en 1914 en la respuesta pacifista al «Llamamiento al mundo culto» de los intelectuales alemanes.Había muchas razones por las que no se había convocado a Einstein en secreto a lugares tales como Los Álamos o como Oak Ridge.La inflexión de su voz y el tono irónico y algo escéptico que empleaba para formular preguntas se parecían mucho a los.En ocasiones estaba polvoriento, nunca se ordenaba, y los papeles se amontonaban bajo la benigna mirada de Newton, Maxwell y Faraday.Como él mismo señalaría más tarde: «No hay ningún tictac audible en ninguna parte del mundo que pueda considerarse que es el tiempo».